
Entre el 2007 y junio de este año se registraron 145 denuncias por secuestro en el estado de Guanajuato.
De acuerdo al análisis “Secuestro: impacto social y características del delito”, que el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) entregó en septiembre de este año a la Cámara de Diputados, Guanajuato es una de las ocho entidades en que se presentan mayor número de denuncias por este delito.
“Aunque el temor al secuestro está muy esparcido en todo el país, para el periodo 2007-junio de 2010, siete de cada diez secuestros denunciados se concentraron en ocho entidades federativas. Tres de ellas tienen un común una intensa actividad económica: Estado de México, Distrito Federal y Guanajuato”, refiere el estudio.
Guanajuato, junto con Chihuahua, México, Distrito Federal, Baja California, Michoacán, Guerrero y Tamaulipas, concentra el 71 por ciento de los secuestros denunciados en el país en los últimos tres años y medio.
En los primeros seis meses del 2010, Guanajuato registró 41 denuncias por este delito.
El delito ha crecido a nivel nacional exponencialmente.
En 2005 se denunciaron menos de un secuestro cada día.
Pero durante los primeros seis meses de 2010 se han denunciado, diariamente, 3.72 delitos de este tipo. Esto significa un crecimiento de 317 por ciento.
Sin embargo, según el documento, las denuncias presentadas son sólo una parte de los delitos que padecen los ciudadanos.
Para el periodo 2001-2008 la Comisión Nacional de Derechos Humanos, con base en un estudio del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, estimó que el secuestro tiene una tasa de no denuncia de 75%, lo cual significa que por cada secuestro denunciado existen otros tres que no lo son.
El CESOP distingue diversos factores del crecimiento del secuestro en México.
Destacan la operación de bandas especializadas, con acceso a armas y equipos cada vez más sofisticados.
También la proliferación de delincuentes eventuales o improvisados, que cometen los llamados “secuestros exprés”.
La rentabilidad de este ilícito, generada por las ganancias que pueden obtener los plagiarios y la impunidad con que operan la mayoría de ellos.
Y la operación de bandas desde los centros de readaptación federales y estatales.
Entre diciembre de 2006 y julio de 2009 fueron desarticuladas 90 bandas de secuestradores y fueron detenidas 685 personas.
En Guanajuato, 20 personas fueron sentenciadas durante 2007 y 2008 por el delito de secuestro.
¿Quiénes secuestran?
Según el CESOP, los secuestradores tienen una edad promedio de 31 años, tres hijos, un trabajo en el mes previo a su detención y prestaron sus servicios en las fuerzas armadas o en la policía.
Las bandas están integradas, en su mayoría, por entre tres y nueve personas, entre las cuales es frecuente encontrar vínculos familiares.
“Su carrera delictiva marca una espiral creciente de especialización y violencia: se iniciaron con robo, continuaron con asaltos bancarios o a transportes de valores y continuaron secuestros. Este ciclo se puede cumplir en un año o año y medio”, advierte el análisis de la asociación civil.
PERFIL DE LAS VÍCTIMAS
A nivel federal, según el análisis, una quinta parte de las víctimas secuestradas fueron estudiantes, un 42 por ciento fueron comerciantes o empresarios y 16 por ciento empleados.
Las víctimas sueles ser jóvenes, pues el grupo de edad más amplio se encontraba entre 16 y 30 años, seguido del grupo de entre 0 y 15 años.
El año pasado los secuestradores demandaron 9.7 millones de pesos por cada víctima, aunque se estima que obtuvieron una cifra cercana al 5 por ciento de la cantidad solicitada.

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