
Los avances médicos y científicos han permitido que cada vez más portadores del VIH amplíen su esperanza de vida.
Con un estricto tratamiento médico y el cuidado extremo de su salud, pueden sobrevivir 35 años o más con la enfermedad.
Incluso, hay especialistas que aseguran que la pandemia de diabetes es mucho más lamentable que el SIDA, debido a que la calidad de vida de los diabéticos se deteriora conforme pasan los años, derivando en ocasiones en insuficiencia renal, amputaciones y ceguera.
“(El SIDA) es una enfermedad que ha cambiado, que no es de homosexuales, cualquier persona puede padecerla si no tiene sexo seguro”, advirtió Texar Alfonso Pereyra Novara, jefe de la División de Investigación de la Unidad Médica de Alta Especialidad 1 (UMAE) del IMSS.
Lamentó que permanezca la discriminación a los pacientes con SIDA.
“Todavía sigue permaneciendo esta ignorancia de estigmatizar y que se les va a pegar nada más por estar junto a ellos o hablar con ellos; no es así, está perfectamente bien comprobado que los mecanismos de transmisión son las relaciones sexuales o el contacto con sangre y ahora eso es con lo que hay que luchar, contra la discriminación”, dijo el responsable de la Clínica de Atención al VIH/SIDA.
Desde hace 18 años, el especialista tuvo su primer contacto con pacientes contagiados de VIH en el Hospital de Infectología La Raza, en la Ciudad de México. En aquel entonces el panorama era desalentador.
“Siempre se buscaba la confidencialidad porque como se estigmatizó la enfermedad cuando apareció pues obviamente esto implicaba muchos problemas de tipo social al dar la noticia, casi siempre era en el Banco de Sangre en aquellos que iban a hacerse una prueba y salían positivos”.
El experto indicó que oficialmente la infección surgió en junio de 1981, cuando se publicaron en la revista del Centro del Control de Enfermedades de Atlanta en Estados Unidos los primeros cinco casos de hombres jóvenes previamente sanos que sin ninguna causa aparente comenzaron a desarrollar enfermedades exclusivas de pacientes con deficiencia de su sistema inmunológico.
Pereyra explicó que a medida que se fue avanzando en el análisis y estudio de la enfermedad, se descubrió que ya había casos desde 1959.
“La mayoría de ellos tenían antecedentes de homosexualidad y entonces se cataloga, se estigmatiza a los pacientes que prácticamente todos los que padecían esto tenían esta condición y da la vuelta al mundo; todavía por desgracia estamos padeciendo esta mala información que surgió en ese tiempo”, lamentó.
En la actualidad, de acuerdo al experto, está comprobado que la enfermedad es de heterosexuales porque entre el 70% y 80% de los que padecen VIH son quienes tuvieron una relación con personas de sexo distinto.
El infectólogo comentó que luego de una serie de experimentos y pruebas de distintos fármacos, el Tratamiento Antirretroviral Altamente Activo (TARA) que se ofrece en la actualidad por medio de tres medicamentos es una esperanza de una vida que puede ser considerada normal, mientras exista una continuidad y disposición por parte del paciente.
En contraste, antes la muerte ocurría al año y medio de desarrollar la enfermedad.
“Prácticamente cambia toda la expectativa de vida de los pacientes, ahora con la triple terapia con el TARA, la mortalidad disminuye, si no a cero, prácticamente a esa cifra”.
Los aspectos que influyen para que un tratamiento no sea efectivo son que el paciente deje de tomar su medicamento, o en su caso que hayan adquirido un tipo de virus resistente que ha mutado.
“Si el paciente es constante en sus medicamentos, va a su consulta y tolera los medicamentos, el paciente con VIH en estos momentos no debe de desarrollar ninguna enfermedad que ponga en riesgo su vida”.
Para el especialista lo lamentable viene cuando los pacientes portadores del VIH desisten del tratamiento por aburrimiento, o porque incluso, al verse y sentirse bien, se les crea una falsa seguridad de que se encuentran sanos, cuando no es así.
Incluso, las citas de los pacientes con los médicos se van recorriendo con el paso del tiempo según se vea la mejoría. Las primeras consultas son cada dos meses; con la mejoría se aplazan a cada cuatro meses y bien controlado hasta dos veces por año.
Pereyra comentó que uno de los retos para la ciencia médica son las combinaciones de virus, que resultan de una relación sexual no protegida entre dos personas contagiadas.
La detección oportuna también es una herramienta básica para lograr que se logre una esperanza de vida mucho mayor, al tratar al sistema inmune cuando no está tan afectado.
Avanza detección
Un factor que ha contribuido a contener la enfermedad es que se ha avanzado en la detección de portadores del virus.
“En los inicios del programa de VIH hasta el 2002 diagnosticábamos al 80% de los pacientes en etapa avanzada (…) a partir del 2008 por primera vez diagnosticamos a la mitad de los pacientes en etapa avanzada y la mitad en etapa temprana, y en 2009 cerramos con un mayor número de casos de etapa temprana, eso definitivamente es un logro”, dijo Juan Luis Mosqueda, secretario técnico del Consejo Guanajuatense para la Prevención del SIDA.
Mencionó que gracias a que las pruebas del VIH son gratuitas y con acceso a cualquier persona, se han logrado detectar los casos con más oportunidad, ampliando la esperanza y calidad de vida de los pacientes.
Las pruebas rápidas son con un piquete en el dedo para tomar un poco de sangre y se entrega el resultado en 10 minutos. Las personas que estén interesadas pueden acudir a cualquier Centro de Salud o a la clínica ubicada a un costado del Hospital General.
La prueba es gratis, confidencial y voluntaria.
Medicina para todos
Antes, el tratamiento para los enfermos de SIDA era restringido y sólo podían obtenerlo quienes eran derechohabientes de alguna institución pública, por los altos costos que representaban.
En el año 2000 el acceso de medicamentos se amplió a mujeres embarazadas y niños, aunque no tuvieran seguridad social. Y a partir del 2002 se otorgó acceso a los fármacos a todos los pacientes con VIH, sin excepción.
El titular del Consejo Estatal contra el SIDA mencionó que Guanajuato encabeza la lista de pacientes controlados con VIH.
La media nacional es de un 60% de pacientes bajo control médico, mientras que en Guanajuato el porcentaje es de 90%.
En el estado existen tres Centros Ambulatorios para la Prevención y Atención del SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual (Capacits), en León, Celaya e Irapuato.
Incluso, el Capacit de León es el primer lugar nacional por el control y seguimiento de los pacientes.
Hasta el pasado 17 de noviembre, la Secretaría de Salud tenía el registro de 963 pacientes con VIH en todo el estado a quienes ofrece tratamiento y control, con un equipo multidisciplinario.
A combatir discriminación
Las asignaturas pendientes apuntan hacia la prevención de la enfermedad y la erradicación de la discriminación.
“La gente sí estigmatiza; si una persona sabe que una tiene VIH, hace un juicio sobre ella: ‘(que) debe tener una actividad sexual destrampada, muchas parejas, debe ser homosexual, ha de usar drogas’… A priori la gente sigue prejuiciando y eso estorba”, lamentó Juan Luis Mosqueda.
“Si en la familia a alguien se le diagnostica diabetes no pasa nada, recibe el apoyo de la familia y amigos, pero si a alguien se le diagnostica VIH no recibe ese respaldo, generalmente va a recibir ese prejuicio”.

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