Parece una maldición. A días del Mundial, la estrella del Bayern de Munich todavía no entrena con la selección de Francia. Su país está colgado a opiniones médicas, pues desde hace seis semanas Ribéry sufre de una lumbalgia.
Aunque el técnico Didier Deschamps aún no lo descarta, los medios franceses dicen que tiene que descansar varias semanas y que no es seguro llevarlo a Brasil. Varios periodistas afirmaron que si mañana no lograba entrenarse con el resto del grupo, Deschamps lo sacaría definitivamente.
Si el lunes se ejercitó con aparente normalidad, el martes apenas fue visto junto a sus compañeros en el campo de entrenamiento y ayer se encendió la luz de alarma, cuando ni apareció. Un portavoz de la selección aseguró que el jugador acudió a hacerse unas pruebas rutinarias, pero en el entorno del equipo nacional aumentaron las dudas respecto a su estado físico.
Pero Ribéry no es un jugador cualquiera. Por su experiencia, su visión, su carácter es la pieza esencial de la selección gala.
"El objetivo es que esté disponible para el partido contra Jamaica", dijo Deschamps en referencia al amistoso que se jugará el 8 de junio. "Quiero que juegue el domingo, es nuestro objetivo, pero no es una fecha límite" resaltó el técnico, quien reconoció muy a su pesar que en el peor de los casos tendría decidido ya un sustituto de urgencia para ocupar su puesto en la convocatoria final si no se recuperase plenamente.
Deschamps tiene hasta el 14 de junio, víspera del debut mundialista de Francia ante Honduras en Porto Alegre, para sustituir a Ribéry, siendo Remi Cabella y Alexandre Lacazette los dos máximos candidatos a luchar por ese puesto.
El atacante ya se perdió el partido ante Noruega, en el que los "bleus" ganaron 4-0 y tampoco fue alineado ante Paraguay en Niza, que los guaranís empataron 1 a 1.
Los médicos dicen que una lumbagia crónica necesita entre seis semanas y tres meses de reposo y afirman que hasta si lo llevan a Brasil, el dolor podría ser tan fuerte que le quedaría imposible jugar.




No hay comentarios.: